Pablo Curatella Manes está considerado como uno de los mejores escultores argentinos, al menos si se toma como punto de referencia la primera mitad del siglo XX, hasta prácticamente la década de 1960. Su vida y obra están marcadas por la marcada pasión por la escultura en particular, y por la expresión artística en general. Hasta su fallecimiento, Curatella Manes se destacó en varios ámbitos.































