De un potencial rebote ante la recuperación hídrica en los maíces tardíos y mejores rindes del temprano, las previsiones de la Bolsa de Comercio de Rosario pasaron a reflejar una fuerte caída productiva respecto de la anterior estimación. "La responsable de ese recorrido es la chicharrita, que actúa como vector de una bacteria asociada al cereal, el spiroplasma", afirmó el técnico Cristian Russo. Como resultado, de marzo a abril la estimación de producción nacional del cereal pasó de 57 a 50,5 Mt.



































