En las zonas donde se produjeron precipitaciones las semanas anteriores y esta última, a medida que los suelos lo permitieron se reanudó el proceso de siembra de girasol, favorecido por las condiciones y la disponibilidad de humedad, lo que originó una buena emergencia. "Se ingresó a los últimos días en que se sumarían nuevas parcelas, particularmente en los departamentos del noroeste y oeste santafesino, siempre fuera de la ventana óptima y con ciertos riesgos, que con el transcurso de las jornadas irían en aumento", advierte el SEA. Por lo tanto, "no se alcanzaría lo estimado en la intención de siembra al principio de la campaña de la oleaginosa", que se habían calculado en 138.000 hectáreas, con un crecimiento del 4 %, en comparación con la del año anterior. "Hasta la fecha, se completó satisfactoriamente el 89 % de la superficie proyectada, aproximadamente unas 122.820 hectáreas", indicó el reporte.