Un invitado que no estaba previsto apareció en el medio de las semifinales de surf de los Juegos Olímpicos en Tahití: una ballena. Durante la performance de la brasileña Tatiana Weston-Webb y de la costarricense Brisa Hennessy -quienes se enfrentaban- el cetáceo saltó sobre el agua y les dio a los espectadores un momento olímpico que será recordado por mucho tiempo.

































