“Nosotros no tenemos que ser parte de esta corrupción, de esta falta de respeto de toda la Copa. Estábamos para más. La corrupción, los árbitros y todo eso no permite que la gente participe del fútbol, del show y lo arruina un poco”. Las explosivas declaraciones de Lionel Messi tras el partido por el tercer puesto de la Copa América provocaron una onda expansiva cuyos daños aún no pueden ser evaluados. Sus palabras sonaron fuerte en la Conmebol, a tal punto que la Comisión de Ética abrió un expediente que podría terminar, si el capitán de la Selección no las fundamenta con pruebas, en una dura sanción.



































