El amigo de Tomás Carlovich agregó: “Él era un distinto. No precisaba un entrenamiento. Si le tocaba en el entrenamiento con nosotros, fenómeno. Si había un picadito en el barrio, capaz que se enganchaba siendo un jugador profesional. Lo que él consiguió fue lo que él aceptó que el fútbol se metiera en su vida. Si no llegó más alto, es porque la vida de él pasaba por otro lado”. “Era un gran jugador de potrero. Un tipo reconocido por Menotti, por Maradona, por Marcelo Bielsa. Tomás fue lo que quiso ser, mostró lo que quiso mostrar y disfrutó todo lo que un tipo como él quería disfrutar”, concluyó el ex portero.