El fallecimiento de Oscar Bergesio enluta a la ciudad de Santa Fe toda. Es que su voz, su análisis pausado y certero, sus comentarios siempre mechados con anécdotas de la vida cotidiana, risueños pero no exentos de crítica, marcaron el termómetro futbolístico de la pasión por Unión y Colón, en tiempos en que el celular no existía, la web era una incógnita y la radio era la información inmediata.

































