La mejora sostenida en los indicadores sanitarios durante las últimas semanas permitió que muchas actividades en la provincia recuperaran su funcionamiento casi habitual. Con aforos limitados, volvieron a abrir cines, teatros, shoppings, casinos, gimnasios y peloteros. La actividad educativa recuperó en ese contexto algunas prácticas, pero no logró superar el sistema bimodal. Se completó la jornada escolar en las aulas y retornó, por ejemplo, a la semipresencialidad el nivel terciario. Sin embargo, el concepto de "burbujas" sigue predominando en las escuelas públicas y privadas. Con una salvedad; en ocasión de anunciar las últimas medidas de convivencia con la pandemia, la provincia dejó a criterio de los propios establecimientos educativos la posibilidad de tener presencialidad plena. Desde entonces, la realidad comenzó a dibujarse de manera dispar: retomaron la actividad presencial plena escuelas públicas de baja matrícula, escuelas privadas con instalaciones amplias, escuelas públicas y privadas para algunos grados, y escuelas rurales y de pequeñas localidades que ya venían con esa modalidad.




































