“Nosotros -prosiguió Giménez - veníamos diciendo que estamos en casi 450, 500 intervenciones en el año, que indudablemente es preocupante”. “Los docentes vienen trabajando hace mucho tiempo, de hecho ahora han titularizado los equipos de educación sexual integral, y que un niño sepa cómo es su cuerpo, qué es lo que está bien, qué es lo que está mal, cómo debe protegerse aunque sea de su papá o de su mamá que debería ser una situación para nada prevista pero nos sucede con mucha frecuencia”, manifestó, y consideró que aunque “ningún papá o ninguna mamá podría pensar en una adulteración o en una vulneración del cuerpo de su propio niño”, “estamos viendo en forma reiterada – sin generalizar – es que esto se traduce a la escuela, porque en la escuela el niño encuentra a alguien con quien hablar, o es su compañero, o es su compañera, o es su maestro y eso, lejos de ocultarse y en buen ahora, y ese es el camino que el Ministerio de Educación viene abriendo, es que no se oculte ninguna situación, que todo sea llevado a la justicia y que tengamos acciones inmediatas”.