Una vez más, las escuelas tienden una mano en los momentos de crisis. Pese a la cuarentena obligatoria, muchos establecimientos abrieron sus puertas para contener necesidades. Lo hicieron bajo dos urgencias: entregar cuadernillos escolares, para los alumnos que no tienen internet, y continuar la asistencia alimentaria, para aquellas familias donde alcanza para comer.


































