Una gala curiosa la del miércoles, la noche en que los mejores compiten por dos medallas de beneficio y el pase a la siguiente ronda. Luego del paso de comedia en el que los chefs fueron participantes por un ratito, llegó la competencia real. En este caso, cada uno de los jurados se convertía en "padrino" de dos participantes al azar, y le elegía los ingredientes para el plato que iban a presentar.
































