A principios de noviembre de 2001 se estrenó en Estados Unidos un film creado por Pixar y distribuido en las salas por Disney que marcó un hito en la animación, tanto en la forma como en el contenido. Es que “Monster Inc.” no sólo ofreció una vuelta de tuerca creativa a las historias destinadas al consumo familiar (en la misma línea de “Shrek”, que fue estrenada el 18 de mayo de ese mismo año por DreamWorks) sino que supuso un avance técnico notable. Para realizar la animación, sus creadores debieron movilizar 2,5 millones de rendermarks, una cifra enorme si se considera que “Toy Story 2”, de 1999, demandó 1,1 millones.
































