Con motivo a las recientes publicaciones emitidas por el Ministerio Público Fiscal de Santa Fe a través de su secretaría de prensa y en particular de la Fiscal Barbara Ilera vengo a expresar la posición del suscripto como profesional particular en la causa judicial que involucra a la “Estancia El Carmen”, que se ha hecho público ante tan desproporcionada difamación y utilización de los medios del estado como herramienta de amedrentamiento y diciplinamiento que para nada se condice con la prudencia y objetividad con las que deberían conducirse los Fiscales, ya que sus aseveraciones novelescas no tienen correlato con la verdad que se ventila en los expedientes judiciales. Los litigios deben conducirse en los estrados y no estar condicionados a partir de una interesada “opinión publicada” puesto que los profesionales del derecho debemos regirnos por aquel principio que reza “que las sentencias son las únicas que deben hablar”.

































