Miles de jóvenes participaron, desde la medianoche y durante toda la madrugada, en fiestas clandestinas en diversas plazas y parques para celebrar el Año Nuevo, muchos de ellos sin tapabocas ni distanciamiento social pese a la suba en la curva de contagios de coronavirus registrada en los últimos días y a los renovados pedidos de cuidado formulados por las autoridades nacionales y locales.
































