Cuando hablamos de mediadores culturales nos referimos a intermediarios, dinamizadores, multiplicadores, fomentadores o gestores de experiencias culturales. Nos referimos a agentes (escritores, docentes, padres, bibliotecarios, editores, trabajadores sociales, militantes barriales, guías de museos, etc.) que auspician un vínculo que devendrá en un "nosotros", generan múltiples ocasiones de tener un contacto directo con los objetos culturales y encuentran las palabras apropiadas para revelar y legitimar el deseo de conocer y conocerse. Como artesanos de la enseñanza, obran con otros y sobre otros en una situación concreta, en un sentido formador, transformador y emancipador. En este tiempo de pandemia, el rol de estos intermediarios se ha visto profundamente desafiado.



































