Tres décadas después, Sarah Ferguson se dispone a pasar de nuevo las navidades en Sandringham. Fue Felipe de Edimburgo quien la desterró de su residencia de Norfolk y de las celebraciones navideñas con la familia real. La puso en la "lista negra" en verano de 1992, cuando la duquesa, que seguía casada con Andrés, fue fotografiada en topless en Saint Tropez mientras el multimillonario tejano John Bryan le chupaba el dedo gordo del pie. Ferguson se encontraba en el castillo de Balmoral cuando se publicaron aquellas instantáneas.






























