Los solsticios ocurren dos veces al año: uno en junio y otro en diciembre. Son provocados por la inclinación del eje de la Tierra sobre el plano de su órbita y el Sol alcanza como una ilusión su mayor o menor altura, según el hemisferio. En el nuestro, el de invierno marca el día más corto y, por ende, la noche más larga y tiene lugar este martes 21.



































