El contacto de la lava con el mar es peligrosa para la población cercana, por la toxicidad de la mezcla de gases pero, además, porque esta podría vitrificarse, ser incorporada a la nube y caer en un entorno cercano en forma de esquirlas, según ha explicado el experto en vulcanología del Ilustre Colegio de Geólogos (ICOG), José Luis Barrera.



































