Miles de bielorrusos tomaron este jueves las calles de la capital Minsk y otras ciudades del país, en el duodécimo día de protestas y pese a amenazas de más represión, para exigir la renuncia del presidente, Alexander Lukashenko, que el pasado 9 de agosto extendió su mandato, que ya lleva 26 años, en elecciones que la oposición considera fraudulentas.



































