Nancy Pelosi está decidida a visitar Taiwán. La presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos inició el domingo un polémico viaje por la región de Asia-Pacífico en cuyo itinerario oficial no figuraba la isla. Pero la escala se daba por hecha este lunes en los medios estadounidenses, después de que fuentes anónimas de la Casa Blanca confirmaran esos planes pese a las serias amenazas chinas. Su presidente, Xi Jinping, alertó a Joe Biden el pasado jueves en una videollamada que ese viaje equivaldría a “jugar con fuego”. La tensión entre ambas potencias no deja de crecer ante la sola idea de que Pelosi ponga un pie en un territorio que Pekín considera suyo, y, por tanto, inhabilitado para mantener relaciones internacionales de manera independiente.


































