La dirigencia de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y países miembros de la referida alianza militar, entre ellos Estados Unidos, manifestaron en la víspera que "no planean enviar tropas a Ucrania a pelear con Rusia". La postura antes descripta fue posterior a que distintos líderes europeos declararan que "algunos países lo tenían bajo consideración" y de que el Kremlin advirtiera que "esto agravará la guerra" y ello "no les conviene".




































