En el ámbito de la realeza rige la norma no escrita de que el rey y sus sucesores deben evitar viajar en el mismo vehículo. De esa manera, se impide que un trágico accidente pueda alterar gravemente la línea de sucesión al trono. En Reino Unido, dicha norma ha ido relajándose con los años, y en la actualidad es habitual que el príncipe Guillermo y Kate Middleton vuelen con sus tres hijos en helicóptero para recorrer las 115 millas que separan el palacio de Kensington (su residencia en Londres) de Anmer Hall, su casa de campo en Norfolk.


































