La OMS alerta a las autoridades sanitarias de los países de que estén alertas a la presencia de vacunas falsificadas en sus territorios. Para ello, deben verificar la procedencia de los lotes de vacunas que se aplican en los programas de vacunación, especialmente en hospitales, clínicas privadas, centros de salud, farmacias y otros centros de distribución de productos médicos. Al respecto, el Gobierno de Kenya prohibió que los centros privados de ese país importen vacunas para su venta fuera del programa estatal, que recibe la vacuna de AstraZeneca a través del programa Covax, de la OMS. En ese país, centros privados estaban cobrando entre US$ 70 y US$ 80, según distintos reportes, por inocular con la vacuna Sputnik V.