Brasil, el país más azotado por la pandemia, bordea los 300.000 muertos por el covid-19, mientras que la escasez de oxígeno y medicamentos para los contagiados por el virus amenaza con agravar el colapso que ya vive el país por la falta de cupos en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCIs) ante el creciente número de ingresos.

































