El secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken, y el ministro de Exteriores de China, Wang Yi, mantuvieron este sábado un encuentro en Múnich, en la que el estadounidense advirtió a su par que el incidente del presunto globo espía que Washington decidió derribar "no debe volver a ocurrir", mientras que el oriental se quejó por el "uso excesivo de la fuerza" resuelto por la Casa Blanca.
































