De hecho, los testigos del evento fueron unos vulcanólogos que estaban llevando a cabo estudios en el área. Los científicos observaron también una expulsión de rocas volcánicas de entre 30 y 50 centímetros. Por desgracia, destacaron los vulcanólogos, el flujo de lava estaba descendiendo dentro del glaciar Erna y esto acarrea una amenaza para la población local.

































