Según detallaron además las mujeres, al recibir las insinuaciones, procedían a establecer distancia con su acosador y dejar en claro sus límites. Pero esto daba pie a un cambio de actitud rotundo. Ante el rechazo, los comentarios del hombre despechado atentaban directamente contra la condición de mujer de las víctimas. "Sos mujer, no entendés nada", "Hoy te vino tu ciclo" o "Qué lenta que estás" eran algunas de las acotaciones que el recepcionista profería, muchas veces hasta delante de los clientes. "Se ha probado un trato tanto verbal como físico completamente inadecuado e inadmisible en el ámbito laboral, que no puede ni debe ser tolerado por la patronal" - Jorge Videla, Juez de Primera Instancia del Juzgado Civil y Comercial.