Martín quiere que sigan las clases virtuales en su universidad, para dedicarle más tiempo al emprendimiento con el que gana unos mangos. Valentín pide pasarse a domiciliaria porque en su escuela le hacen bullying porque todavía usa el barbijo por la vergüenza de que le crezcan bigotes. Agustina apaga la cámara en la cátedra virtual de la facultad, porque no se siente cómoda mostrando su casa. Daniela dejó de ir a clases porque tiene problemas de consumo y sufre violencia en su casa.




































