En un escenario de opuestos como el que ofrecen Sergio Massa (Juntos por la Patria) y Javier Milei (La Libertad Avanza) para la segunda vuelta electoral del 19 de noviembre, el peso del voto en blanco cobró particular relevancia. Sobre todo por la expectativa que despertaron declaraciones de dirigentes políticos que llamaron, directamente, a concurrir a las urnas pero no elegir a ninguno de los dos, y la voluntad manifestada por ciudadanas y ciudadanos por simple disconformidad o escepticismo. Y también, al calor de muchas afirmaciones y discusiones en orden a si votar en blanco implica favorecer a uno u otro candidato.


































