A pocas horas de las PASO del domingo, la campaña electoral, que hasta ahora se había centrado en las propuestas económicas y el abordaje de la crisis, viró bruscamente hacia la cuestión de la seguridad que, pese a ser una de las principales preocupaciones de la sociedad, no ocupó un lugar prioritario en la agenda de los precandidatos. Todo cambió este miércoles como consecuencia de la conmoción que generó el asesinato de la nena a manos de dos motochorros, que no sólo provocó la suspensión de los cierres de los actos de campaña, sino que interpeló de manera directa a la dirigencia política y reavivó un debate recurrente que oscila entre el exceso de "garantismo" y la llamada "mano dura". Y que también abarca la discusión sobre el punto de inicio de la aplicabilidad de sanciones penales.