Cuatro décadas atrás, la Junta Militar dio a conocer el "documento final" con el que se trató de justificar los crímenes de lesa humanidad cometidos, a los que tildó de "errores", y hacer borrón y cuenta nueva de cara al futuro, al afirmar que las decisiones tomadas sólo podían ser sometidas "ante el pueblo y el juicio de la historia".

































