En lo que pudo parecer una provocación hacia las autoridades provinciales de Entre Ríos y Santa Fe, y municipales de Rosario, el humo fue el invitado que nadie quería recibir en los festejos por el Día de la Bandera en Rosario. Una columna densa se pudo observar el mismísimo 20 de junio. La jornada más festiva y representativa en esta ciudad. El olor a quemado se esparció por la zona ribereña y se pudo percibir hasta bien entrada la noche del primer día de la semana.

































