Como lo había hecho en esa ocasión, cuando intuyó que la ejecución del tramo Rufino-San Eduardo demandaría al menos cinco años, y no dos o tres años, como dice el pliego, Sur24 volvió a dialogar este fin de semana con Lattanzi, quien comentó que “hay un mayor avance en los últimos 30 días, sobre todo porque las constructoras consiguieron dos canteras para facilitar los movimientos de tierra, aunque todavía vemos pocos camiones”. “Ya se puede ver el terraplén y los pilotes de lo que serán las futuras columnas de los puentes, a la altura de Tarragona”, señaló. Y amplió: “El área de trabajo es de unos 3.500 metros de terraplén, con la ventaja de que los permisos de paso, al menos en nuestra ciudad y en Amenábar, están resueltos prácticamente en su totalidad. Creo que a estas alturas hay discrepancias con un solo frentista, de unos 500 metros, pero seguramente se van a poner de acuerdo”.