Cadenas de WhatsApp, posteos en redes sociales y hasta profesionales de la salud que en espacios televisivos sugerían y promovían el consumo de aspirinas antes de recibir una dosis de la vacuna de AstraZeneca comenzaron a viralizarse con mayor fuerza, mientras avanzaba el ritmo de vacunación en la Argentina y el fármaco británico comenzó a llegar de a millones al país.

































