A menos de 48 horas para que se lleve a cabo la audiencia de medidas cautelares en la que se definirá el futuro de los cuatro detenidos por los desmanes en la previa del partido en que el club Colón hizo su debut por Copa Libertadores, trascendió un dato inquietante, que profundiza la crisis hacia adentro de las fuerzas de seguridad.

































