La causa por el crimen del empresario Andrés Blaquier (62), a quien mataron de un tiro para robarle una moto de alta gama en la autopista Panamericana dio un giro que fue inesperado para muchos, aunque no para los investigadores, a cargo del fiscal Gonzalo Agüero. Las dudas sobre la participación en el asesinato de Luciano Jesús González, alias “Lucianito” y de su novia, ambos detenidos, se zanjaron con una prueba clave: se realizó una prueba de los datos biométricos a los tripulantes de la moto de la víctima tras el asalto indicó que el principal sospechoso no sería “Lucianito” mismo, o su pareja, Brisa Villarreal. Es decir que, en principio, los jóvenes que fueron acusado no estuvieron arriba de la moto.