"Quedate quieto, estás robado, si te movés te apuñalo", le dijo Walter Omar Cristaldo a dueño de un negocio de venta de celulares de la zona norte, cuando éste advirtió que el supuesto cliente se había metido en el bolsillo un teléfono que estaba para la venta. Lejos de aceptar la orden, el trabajador intentó reducir al ladrón y se trenzaron en lucha, hasta que finalmente y con ayuda de otras personas, lograron inmovilizarlo y lo entregaron a la policía.

































