La cuadra de 1° de Mayo al 3600 se asemejaba a una zona de desastre. A cerca de 24 horas de la explosión de una vivienda, personal municipal y de Bomberos Zapadores seguían trabajando en el lugar entre trozos de mampostería y hierro retorcido. Estaban terminando de sacar escombros con una retropala para que los vecinos del pasillo lindero a la casa siniestrada -unos 8 departamentos internos- pudieran ingresar por primera vez a ver el estado de sus casas.




































