Hay personas que necesitan que la habitación quede completamente en silencio para poder dormir. Otras, en cambio, se sienten incómodas cuando no escuchan ningún sonido y dejan encendido un ventilador, una radio, un video de lluvia o una aplicación de ruido blanco antes de acostarse. Incluso hay quienes aseguran que duermen mejor con el sonido constante de fondo que en una habitación silenciosa.



































