De la nada, sacó un papel y aclaró: "Tengo un recordatorio por si me olvido de alguno". Y empezó a leer lo que tenía en la lista. Julio Falcioni enfrentaba a la prensa luego del partido con Huracán en Santa Fe, antes de jugar la revancha con Talleres por la Libertadores. Se veía venir el final. Pidió paciencia. "No la pido para mí, sino para estos chicos que están afrontando una exigencia para la que no están lo suficientemente preparados", dijo Falcioni. En el torneo local, los flojos resultados se sucedían. En la Libertadores, el equipo había ganado el grupo jugando muy bien los partidos como local. Talleres era el rival en octavos de final y luego le hubiese tocado Vélez (que eliminó a River). Hasta semifinales, la llave venía contra equipos argentinos. La derrota -precedida de una mala actuación- ante Talleres no sólo dejó afuera de la Copa a Colón sino afuera del club a Falcioni. Pero antes de irse, el técnico dejó su sentencia.

































