El partido con Patronato dejó, por un lado, la imagen positiva de un segundo tiempo en el que Colón tuvo eficacia, pasajes de buen fútbol, generación de varias situaciones propicias y solidez para construir un resultado justo e indiscutido ante el local, ganando por primera vez de visitante en la era Medrán y en una condición (la de jugar afuera de casa) que no lo veía victorioso desde hacía ocho meses.































