“Ojalá fueran números de 2024...¿la verdad?: está cobrando un salario de 2023 porque recuerden que en agosto de 2024 se lesionó y a partir de ahí nunca más le actualizaron los números.
Colón posee la mitad de los derechos económicos y el ciento por ciento de los federativos con contrato hasta diciembre de 2026. El miércoles, en una charla del presidente sabalero con Pablo Caro, se empezó a destrabar el conflicto: extiende hasta 2027.

“Ojalá fueran números de 2024...¿la verdad?: está cobrando un salario de 2023 porque recuerden que en agosto de 2024 se lesionó y a partir de ahí nunca más le actualizaron los números.
"Es más, cuando se arma el proyecto 2025 y empezaron a llegar las figuras, siempre le dijeron que iban a acomodar su salario. Unas fechas antes de arrancar, le dijeron que se habían quedado sin plata y que no podían pagarle a Nacho”.
Palabras más, palabras menos, ese es el estado de situación con el cual debió iniciar la actual CD, con José Alonso a la cabeza, la recuperación de la ficha de Lago a un puñado de meses de quedar libre.
“Te digo algo, tanto José Alonso como Diego Colotto son dos personas coherentes, realistas y ubicadas...buena gente.
"Ellos no tienen nada que ver con este abandono contractual, porque hay que decirlo así: a Nacho Lago lo dejaron abandonado con un sueldo de bolsillo que equivale al 25 por ciento de un jugador importante de cada plantel en el ascenso”, confían a El Litoral desde el mismo entorno del habilidoso “10” de Colón.
En el medio del armado del actual plantel 2026 de Ezequiel Medrán, llegaron dos ofertas “pesadas” a Colón por Ignacio Lago: una de la Universidad de Chile, otra de Peñarol de Montevideo para jugar la Copa Libertadores. En ambos casos, priorizando lo deportivo y ante la figura de dos préstamos, Colón las rechazó.
Todos saben, en el Mundo Colón, lo que genera “Nacho” Lago para afuera (hinchas y socios) y para adentro (plantel y cuerpo técnico). La letra “lo crié de potrillo” aplica para un Medrán que lo conoce desde ese inicio rafaelino y lo valora como nadie desde lo futbolístico.
Llegar a marzo con un contrato que termina en diciembre es, para cualquier club del fútbol argentino, una verdadera bomba de tiempo.
Y lo de “Nacho” Lago no era la excepción, con una particularidad: desde el momento que la gestión de Víctor Francisco Godano decidió comprar la mitad del pase a Talleres (300.000 dólares más impuestos), ser socios con la “T” y dejarlo libre con la camiseta de Colón también abría otro foco de conflicto.
e “Si dos clubes son socios en los derechos económicos de un jugador y queda libre porque el otro (en este caso Colón) lo deja libre, no importa si la penalidad está expresa o no en el contrato de partes, porque el damnificado es el otro (en este caso Talleres) y el reclamo lo gana sí o sí”, explica un especialista en derecho internacional deportivo ante la consulta de El Litoral.
Pasando en limpio, la bomba de tiempo podía dejar esquirlas para todos lados: 1) Perder el capital del mejor jugador del plantel; 2) Un posible juicio de Talleres de Córdoba por ser socios en partes iguales por el futbolista.
¿Cómo se puede “medir” el abandono contractual a Lago?. “No vamos a hablar de cifras, pero para que tengas una idea tomando los salarios del año pasado, ni siquiera de 2026...o sea de hace un año y pico...Si las llamadas estrellas o figuras ganaban 10 pesos, Nacho ganaba a lo sumo 2 y medio”. O sea, pasando en limpio, una diferencia tan abismal como inadmisible.
Después de “tironeos” lógicos, donde las partes reconocían que el otro tenía razón, el miércoles hubo un llamado que empezó a solucionar el conflicto: José Alonso, el presidente de Colón, en medio de gestiones; Pablo Caro, representante de Lago, en Córdoba.
Las dos partes “pusieron lo suyo” y se acercaron como nunca. “Solamente falta pulir los detalles finales”, reconocen a El Litoral desde cada lado.
Por lo que pudo averiguar el diario de Sanat Fe, el acuerdo tiene algunos puntos determinantes:
-1) Colón va a actualizar a 2026 el contrato de “Nacho” Lago con un prorrateo de 24 meses
-2) Del mismo modo, se extenderá, por lo mínimo hasta diciembre de 2027 o junio de 2028 (a resolver), recordando que el actual tenía vencimiento para diciembre de 2026
-3) Colón le reconocerá a Ignacio Lago un porcentaje a determinar de una posible futura venta (no se pondría cláusula gatillo blindaje pero sí una base acordada con Talleres de Córdoba, socio de Colón en partes iguales)
En líneas generales es así el acuerdo final entre Colón y Lago. ¿Qué es lo que falta acordar para firmar, sacar la fotito y subir a redes?: los porcentajes, las comisiones y los famosos impuestos de cada operación.
“Somos gente de palabra”, dicen casi al unísono. De esta manera, tal como lo hace “Nacho” Lago con la pelota en el campo, la actual directiva de Colón gambetea otro conflicto heredado y apagó el incendio. Un dolor de cabeza menos. “Priorizamos una vez más lo deportivo, vamos a hacer todo para devolver a Colón a Primera”, se escucha ahora con alivio en el predio deportivo 4 de junio.




