Unión vendió al jugador y ya no posee ningún porcentaje de alguna futura venta. En su momento, el club había adquirido el 80 por ciento de la ficha. Y su salida originó una polémica. En julio del 2019 Yeimar Gómez Andrade suscribió un contrato con Unión en el cual establece que hay una cláusula de rescisión por 2.000.000 de dólares y este contrato se extendía hasta junio del 2022. Esa cláusula indica que los 2.000.000 de dólares eran netos para el club, libres de todos gastos y de pago contado. Cuando Yeimar se va no se utilizó esa cláusula, aunque Unión a través de su cuenta lo había anunciado de esa manera. Esto motivó, por ejemplo, que el principal referente de Tate Campeón, Marcelo Martín, hiciera declaraciones en las que señaló esta situación y dijo que "la venta se hizo en 1.725.000 dólares, es decir menor a la cláusula, pero además la transferencia se hizo con la totalidad de gastos e impuestos a cargo de Unión. Eso totaliza el 24.5 % de cada operación, por lo cual a Unión le quedarían 1.300.000 dólares aproximadamente y además se paga en dos veces".