La victoria ante Tigre obró de bálsamo, quizás de consuelo. El objetivo de la clasificación pareció alcanzable, pero le faltó final a Unión. La victoria ante Boca lo posicionaba muy bien. Desde allí, la única victoria fue la del sábado en Victoria, porque se sucedieron resultados que fueron negativos: la derrota en Florencio Varela ante Defensa, los empates que parecían triunfos hasta medio minuto antes de terminar (contra el débil Central Córdoba y Lanús), más la derrota en el partido ante Belgrano, con un flojísimo primer tiempo.



































