Se vienen dos partidos en los que debe sacar a relucir, al margen de atributos futbolísticos, esa templanza y coraje que son propios de los momentos decisivos. Unión va a jugar dos "finales" con Fluminense y Junior, equipos con los que ya ha confrontado y que no son ningún "cuco". En Santa Fe, los colombianos hicieron su negocio con un esquema de mucho respeto y jugando a esperarlo a Unión (algo que seguramente no repetirá en Barranquilla). En el Maracaná, Unión jugó un buen partido ante Fluminense, tuvo la chance de definirlo a su favor y en la jugada del final casi lo pierde, cuando apareció ese "atajadón" de Mele para conservar el empate.