Unión viene de jugar un partido en el que defeccionó en el segundo tiempo. "Si tengo que decir qué me gustó de Unión, puedo decir que los 90 minutos contra Tigre fueron buenos; si tengo que decir qué no me gustó, no hay dudas: el segundo tiempo con Arsenal", dijo el entrenador, sin dudar. Y más allá de que rescató la entrega del equipo, dando a entender claramente que no tiene objeciones en tal sentido, la realidad es que Arsenal se lo ganó de prepo, aprovechando no sólo la falta de capacidad que tuvo Unión para aguantar el resultado cuando se puso en ventaja (se lo empataron cuatro minutos después), sino el infortunio de haber sufrido un gol en el minuto final del partido. "Nada es por casualidad, sino que hay siempre una causalidad en el fútbol", dijo el Gallego, por lo que no esquivó la responsabilidad que tuvo Unión en ese triunfo agónico logrado por Arsenal, que no pudo continuar la senda de la victoria porque cayó con Huracán, que le dio vuelta el partido que iba ganando el equipo del Moncho Ruiz (1 a 0), para vencerlo por 2 a 1 en Parque Patricios, cuando la continuidad de Dabove estaba en discusión.