Son las 9 de la mañana del martes. En la entrada por calle Mendoza, un personal de vigilancia es quien indica por cuál de todos los pasillos y escaleras agarrar según el motivo por el que se está allí. Claro que no es la entrada "más caliente", donde el tiempo juega un papel principal. Es la entrada de los chicos y familiares que van a una consulta por alguna dolencia, a vacunarse, a seguir la evolución de algún tratamiento… y miles de motivos más. En esos pasillos, largos y coloridos, suelen verse personas que van y vienen con papeles y aparatos en las manos que llevan guardapolvos blancos. También hombres y mujeres con chaquetas y uniformes de distintos colores.



































