Lápidas, mármoles y placas de acero con el nombre de difuntos grabados aparecieron en una pila de escombros que fue arrojada junto a la ruta nacional 168, en inmediaciones de la calle de acceso a la zona de boliches, muy cerca de la pasarela peatonal hacia la Ciudad Universitaria. La presencia de estos elementos causó asombro en quienes lo advirtieron y lo denunciaron ante la prensa.

































