Para junio de ese año, El Litoral daba cuenta que la presión del agua, filtraciones y saturación de los suelos, provocaron socavones y deslizamientos. Así lo reflejó el jueves 16 del citado mes: “Alrededor de las 16.30 (del día anterior) y sobre la calzada baja de acceso a la costanera, en la zona del distribuidor Nicasio Oroño, sobre la laguna Setúbal, en las inmediaciones del obrador de la Estación Elevadora Central de Líquidos Cloacales, se produjo un hundimiento de la calzada, que abarca el ancho de una mano por unos 16 metros. de largo, de profundidad variable. El socavón, si bien no ocasiona inconvenientes al tránsito ya que el mismo estaba vedado desde hace varios días, provoca una marcada preocupación entre las autoridades”.