Muchos pacientes llegan a la capital desde el Gran Santa Fe y del norte provincial para atenderse en el Nuevo Hospital Iturraspe, que está justamente al norte del ejido urbano, en Av. Blas Parera y Gorriti. Pero los micros paran en la Terminal de Ómnibus: es decir, esos pacientes se recorren media ciudad para luego tener que ir hasta al efector de salud. Estos pacientes, que vienen a tratar alguna afección médica, pueden demorar cerca de un hora en “volver” de la terminal al Iturraspe, más otra hora en regresar a la terminal, para luego retornar a sus localidades de origen.


































